Ale Cusme

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Nombre: Alexandra Cusme

Edad: 38 años

Profesión: Investigadora montuvia

Lugar: Calceta (Ecuador)

Tiempo en Don Juan: Un mes

¿Cómo conociste Don Juan y el proyecto de A mano Manaba?

Conocí Don Juan hace tres años cuando mi hermano empezó la construcción de la casita de bambú de mis amigos Estaban Ponce y Rut Roman, fui en compañia de mi hermano al encuentro de mis amigos y desde ese momento he frecuentado este hermoso lugar. Cuando ocurrió el terremoto del 16 de abril, encontrándome en Calceta, una de mis primeras acciones fue desplazarme hasta Jama y llegar a Don Juan para ayudar a mis amigos. Durante este tiempo me quede un mes, pero ya había vivido en Don Juan un año, en la casita de bambú.

A mamo Manaba, surgió a raíz del terremoto, como un proyecto que permitiera generar un tejido social con la comunidad, el mismo que ya me habían planteado Esteban y Rut como su proyecto de vida en Don Juan, el terremoto consolido la idea y logró sumar otros amigos.

¿Cómo fue tu experiencia en Don Juan? ¿En qué colaboraste?

Mi experiencia en Don Juan siempre ha sido enriquecedora y en el terremoto afianzó la amistad, el cooperativismo. Pude ver y sentir la solidaridad de quienes ayudaban de diversas formas. Yo colaboré en varios campos como sacar escombros, cocinar, hacer letrinas, salvar los libros de la lluvia y decir amorfinos.

¿Recomendarías la experiencia? ¿Por qué?

Recomiendo la experiencia de compartir en Don Juan porque permite entablar conexiones con las personas de la comunidad, con los niños ansiosos por aprender, con el mar y los pescadores, con la naturaleza. Vivir y ayudar en Don Juan estimula primitivamente la vida de quienes se involucran en el aprendizaje mutuo del aprender.

¿Qué te parecen las personas de la comunidad?

Las personas que viven en Don Juan son buenas, generosas, trabajadoras, alegres y están dispuestas a recibirte en su casa con una gran sonrisa.

¿Y las que llevan adelante la ONG?

Las personas que llevan adelante la ONG son grandes soñadores que buscan cambiar de manera positiva la vida de las personas que forman esta comunidad. Sueñan con niños que puedan leer y escribir sus propios sueños, sueñan con hombres y mujeres capaces de vivir con dignidad, sueñan con una biblioteca que camina.

¿Qué le dirías una persona que se está planteando visitar Don Juan como voluntario?

Pues solo le diría que lleve su vestido de baño, pues siempre hay tiempo para visitar el mar. Que sin duda alguna visite Don Juan, que la pasará super chevere, que podrá hacer cosas lindas con la gente de la comunidad, tendrá la oportunidad de aprender de ellos y de colaborar con este proyecto tan hermosos como es A mano Manaba.